Historia de la Fraternidad de Granollers.

FRATERNIDAD DE GRANOLLERS  (San Francisco de Asís).


Cuando los Franciscanos Conventuales llegan a Granollers en el otoño de 1905, ya existe en la ciudad la Orden Tercera de san Francisco, siendo su director o asistente, de ordinario, el párroco de san Esteban.

En cualquier caso no es extraño, pues una familia franciscana – los franciscanos menores capuchinos – estuvieron presentes en Granollers de 1584 a 1835, al principio en la Torreta y tras la invasión francesa, en lo que hoy son los jardines junto a la actual estación de autobuses, aunque por poco tiempo. Dicha presencia puede deberse a que perviviera de épocas anteriores, sin descartar el que pudo ser restablecida por el dinámico párroco mosén Jaume Barba, creador del Centro Católico en el último cuarto del siglo XX, y de otras instituciones religiosas y culturales.

En todo caso sí hay datos que avalan su existencia antes del 1905.

El periódico granollerense “El Congost” alude a los Terciarios de San Francisco o Tercera Orden en 1898. Su comisario en Granollers es el párroco de san Esteban.

Cuando llegan los franciscanos conventuales a Granollers en el otoño de 1905, se hacen cargo de la OFS ya existente y poco a poco va a tener su ubicación en la iglesia de Montserrat. Terciario era Pere Bordoy-Torrents por cuya mediación se vinieron los franciscanos conventuales desde Alcalá de la Selva (Teruel). Posteriormente ha sido el gran amigo. En el registro de terciarios-as aparecen algunas terciarias que lo han sido antes de llegar aquellos. Así, por ejemplo, Dolores Artigas, viuda de Anglada, hizo su vestición el 5 de octubre de 1898 y la profesión el 23 de noviembre de 1899.

La reunión mensual o “domingo reglamentario” es uno de los momentos clave en la cohesión de la fraternidad local, tanto por su dimensión de contacto y convivencia como de oración. El lugar habitual antes del 1936 es la iglesia de Montserrat y san Antonio de Padua, aunque en ocasiones, antes del año 36 del siglo XX, se compartía con la de san Francisco de Paula (antigua de los mínimos); por la mañana en aquella y por la tarde en ésta. Por lo general, antes de la Guerra Civil solía ser el primer domingo de mes; tras ésta, de ordinario era el cuarto; de ahí la expresión ya consagrada del “Cuarto Domingo Reglamentario”. Alguna vez se trasladaba dicho domingo reglamentario haciéndolo coincidir con alguna fiesta importante, teniendo, sobre todo por las tardes, los actos establecidos y habituales; aunque lo normal era trasladarse a otra fecha en caso de coincidencia.

Federación de las OFS de Cataluña. Es este un hecho que fomentó y canalizó el espíritu y dinamismo de no pocas fraternidades locales de la VOT. Con el nombre de “Federación de Órdenes Terceras Franciscanas de Cataluña” nació en 1911 una asociación de fraternidades, que se articuló, sobre todo por la iniciativa del dinámico capuchino P. Miquel d´Esplugues, creándose una comisión ejecutiva que dirigía el también capuchino P. Jacint de Barcelona, ayudado como comisario, por el observante P. Joaquim Calper y por el P. Ángel Salvador Remón, franciscano conventual, restaurador, superior y también director de la OFS de Granollers, la sede estaba en Barcelona, en la Riera de S. Joan, 10.

Como primer acto de la Federación fue la solemne romería a Montserrat, los días 7,8 y 9 de octubre de 1911. Asistieron unos 5000 hermanos, según algunas fuentes. Estandartes y banderas dieron colorido al evento. Por primera vez unidos los conventuales, observantes y capuchinos junto a las fraternidades a las que asistían.

Las actividades comunes, fiestas, cursos de formación, peregrinaciones, jornadas franciscanas de la OFS de Granollers con el resto de fraternidades OFS se han ido acentuando, sobre todo, en las últimas décadas, de modo que su relación sería interminable.

Uno de los momentos claves del quehacer y de la espiritualidad de la OFS de Granollers viene siendo la celebración “sentida y vivida” de algunas fiestas franciscanas, algunas, específicas de la misma, como las de los patronos Santa Isabel de Hungría y San Luis rey de Francia; otras pertenecientes al ámbito de toda la Familia Franciscana pero que los terciarios de Granollers conmemoran con suma solemnidad y entrega: San Francisco de Asís, San Antonio, la Porciúncula, Nuestra Señora de Montserrat… Solían compartirlas, “en recíproca comunión vital”, los hermanos conventuales y los hermanos terciarios.


La OFS de Granollers daba, como es lógico, un destacado relieve al día de su santo patrón,San Luis rey de Francia, así en 1926: 

"Ayer por la tarde se celebró con toda solemnidad en la Iglesia de San Francisco de Paula, la fiesta de San Luis, rey de Francia, patrón de la VOT de San Francisco.

Los seráficos P.P. Franciscanos interpretaron varias composiciones de música y el P. Ángel Salvador glosa las glorias del santo Rey. Después de la reserva se reunió una asamblea general de la VOT presidida por el Sr. Rector, en la que éste expone en síntesis las fiestas que se proponen dar durante los meses de septiembre y octubre ..."

En 1932 el capuchino Josep de Besalú fue el delegado para los conventuales en la visita a los Terciarios de Granollers.

Al final de 1951 la OFS de Granollers constaba de 246 hermanos y hermanas, de ellos 53 vivían fuera de Granollers, el canal de comunicación es el “ El Mensajero de San Antonio”. Datos del 1957 señalan un total de 290 de los que cerca de 50 viven fuera de Granollers.

Las romerías, sobre todo antaño, eran muy habituales en las costumbres populares del catolicismo, la OFS de Granollers no se quedaba atrás y organizaba directamente algunas participando en otras. Un ejemplo: en 1921 se hizo la “Romería de Sant Francesc s´hi moría” (a Vic), donde se celebró el VII Centenario de las OFS; asistieron hermanos de todas las partes de Cataluña.

Tras el conflicto militar, se va imponiendo también la peregrinación a Nuria. Esto se dice de la del año 1944: “Organizado por la VOT, el día 20 del próximo mes de Agosto, se celebrará (D.m.) una Romería al Santuario de Ntra. Señora de Nuria. El tren especial a tal efecto saldrá a las 4 de la madrugada y regresará de Nuria a la 8 de la noche del mismo día.

El compromiso apostólico de los franciscanos seglares ahonda sus raíces en el mismo san Francisco. En concreto el apostolado social de los entonces llamados terciarios se potencia a raíz del Primer Congreso Internacional de la Tercera Orden, celebrado en Roma en 1900, y con la creación de la Federación de las fraternidades de las Terceras Ordenes Franciscanas de Cataluña en 1911, secundando las directrices y recomendaciones del Papa san Pío XI.

Conxita Ripoll, durante largos períodos maestra de formación de la fraternidad de Granollers recuerda: nos reuníamos en casa de la Sra. Conchita Palau cada semana para rezar vísperas y hacer comentario del Evangelio. También nos reuníamos a lo que llamábamos “jornadas”, para celebrar conjuntamente con otras fraternidades, como Sabadell, Cerdanyola y Barcelona, estudiar un tema, formar grupos y dialogar sobre dicho tema, Santa misa y luego comida fraterna. Cada año en la Casa de la Sagrada Familia de Vallvidrera, se hacía la práctica de los Ejercicios Espirituales dirigidos por el P. Miquel Colom, capuchino, de la fraternidad de Arenys de mar. Las reuniones fraternas, se escogía un tema cada mes del que Barcelona nos enviaba los puntos a seguir. Luego haciendo un resumen era leído en la reunión reglamentaria, en que el P. asistente hacía una elocución (después de haber formado grupos).

Cada año, el tercer domingo de junio nos juntábamos con todas la fraternidades de Cataluña y subíamos a Montserrat, a dar gracias a la Virgen por el curso y compartir un día de fraternidad franciscana. En la actualidad se continúa haciendo.

Es frecuente que hermanos seglares contribuyan generosamente con su ilusión y entrega, como cristianos y franciscanos, también en otros ámbitos. Un ejemplo, entre tantos, lo constituye la hermana María Palau, que se dedicó con todas sus fuerzas en la gestación de la parroquia de Fátima, de Granollers-Canovelles. El P. Lorenzo Castro la destacaba como modelo de sencillez, dulzura, laboriosidad, altruismo… todo lo hacía, viene a decir, “con espíritu franciscano”

Otra dimensión del apostolado de la OFS de Granollers ha sido –y sigue siendo- la catequesis (antes dominical) que se impartía en la iglesia de Montserrat.

Hay que destacar el apostolado social, del que hay que resaltar dos aspectos básicos: la atención a los hermanos enfermos y la ayuda a los pobres. Son dos constantes que están siempre presentes entre las preocupaciones de la OFS de Granollers y en las recomendaciones de los distintos asistentes: las referencias son numerosísimas al particular. También la ayuda prestada a los seminaristas conventuales de Granollers en distintas circunstancias ha sido ejemplar, así como en cubrir los gastos de estudios de algunos de los hijos de familias necesitadas o que van hacer la primera comunión.

En esta línea de compromiso social, anoto lo acordado en la junta el 22 de septiembre de 1957: “Acción benéfica franciscana a favor de los enfermos y necesitados: pagar zapatos a unas niñas; pagar el colegio a otros niños y seguir con la ayuda que se viene prestando a otros varios, especialmente a unas hermanas necesitadas.

Para ayudar a esta acción benéfica franciscana, organizar unas rifas benéficas que permitan intensificarla y así poder hacer un más feliz trabajo apostolado.

Cuando haya algún terciario difunto seguirá aplicándose en sufragio de su alma la Misa y Comunión del Cuarto Domingo.”


El compromiso de entrega generosa, tanto en lo material, como en lo anímico y espiritual de la OFS de Granollers para con la fraternidad de franciscanos conventuales, “sus hermanos”, ha sido constante; máxime, si cabe, en los momentos difíciles.

De esta Fraternidad y de Jufra Granollers, han surgido personas, que a lo largo de la historia han prestado servicio en lo alto del gobierno central de la OFS-Juventud Franciscana: Encarna del Pozo (ministra general), Xavi Ramos (ministro general JUFRA) y Mari Ferreira (ministra provincial de Catalunya); ellas de esta fraternidad (Granollers-Cerdanyola).

En la actualidad hacemos nuestro encuentro fraterno el Cuarto Domingo de mes. Nos reunimos entorno a la Eucaristía de las 12:30, después compartimos una comida fraterna con lo que los hermanos aportan. Después hacemos una oración, seguidamente Formación y avisos. Intentamos transformar “realidades muertas en realidades vivas, apoyando económicamente proyectos sociales; hermanos de la fraternidad, en nombre de la fraternidad colaboran dando catequesis, visita de enfermos y colaborando en el proyecto sociales: enseñando corte y confección, preparando desayunos, dando clases a inmigrantes. Y participamos de encuentros con otras fraternidades vecinas, como Sabadell y en las actividades que programa la fraternidad de zona.




Fuente: "Restauración de los Franciscanos Menores Conventuales". 
Fray Sergio Barredo. 




AMB O D’ORDE.

 

Josep Serra i Sales, OFS.


Fa dies algú em va qüestionar per què entrar a formar part de l’OFS i no d’un grup d’oració i pregària prenent com a referents, com a Mestres, a Sant Francesc i Santa Clara. La meva resposta la vaig copiar d’una que em van donar uns germans de la fraternitat de León (Nicaragua). La resposta d’aquests germans a una pregunta semblant que jo els vaig fer va consistir a dir "perquè l’OFS és un Orde i un Orde amb vocació de recerca i compromís amb la fraternitat universal". I tenien raó, els grups parroquials o d’oració i pregària no solen superar l’àmbit local i molt sovint tampoc superen el temps d’una generació.

Soc conscient que estem vivint uns temps convulsos en què tota forma de poder o autoritat és qüestionada, que impera el jo sobre el nosaltres i el nosaltres sobre el vosaltres, que ens molesta tot allò que fa olor a norma, llei o obligació, que no acceptem cap imposició que vingui de fora i rebutgem la idea que pugui haver-hi accions que s’hagin de fer sí o sí. En aquest context la idea d’un Orde amb una Regla i unes Constitucions creen una oposició d’entrada, no se li troba el sentit.

Si a aquest fet se li suma el fet que encara avui en dia la realitat que uns cristians catòlics professin la seva fidelitat a l’Església però també reclamin la seva independència respecte al sacerdot, al frare o a la parròquia sembla un escàndol, com si els franciscans seculars (en el que cas que ens pertoca) fóssim nens petits que necessitem l’autorització del frare en allò que pertoca a la nostra fe com si fóssim menors d’edat que quan hem de fer una acció primer hem de mirar als pares per tal de veure què opinen.

L’OFS té 800 anys, ja som grans i tots n’hauríem de prendre consciència. Som un Orde independent que, evidentment, guarda una estretíssima relació amb l’OFM en qualsevol de les seves tres branques, però tots hauríem de tenir clar, també l’OFM, que l’OFS ha de fer camí, el seu camí, acompanyats, assistits però no guiats, no dirigits, no manats per algú que no sigui el propi OFS.

No deixa de ser curiós que en aquells llocs del planeta on l’OFS creix són aquells llocs on l’OFS funciona com a Orde, com a Orde independent, anar en contra d’aquesta independència és anar en contra del creixement espiritual i personal dels franciscans seculars. Allà on l’intervencionisme és més gran, l’OFS pateix una crisi d’identitat i de creixement. Però no sols això, allà on creix s’observa un fort sentiment de fraternitat universal. Soc dels que crec que els meus germans de fe són tots els cristians, que els meus germans són tots els éssers humans i que els meus germans d’espiritualitat són tots els franciscans, reduir aquesta realitat als germans de la meva fraternitat local és, segons el meu parer, una aberració, una realitat que ens fa molt mal i que és especialment dominant a la Vella Europa que veu com dia a dia la domina més el sentiment egoista i una indiferència religiosa que també abraça el sentiment de pertinença universal.


L’Orde no està per a imposar res sinó per permetre i per fer possible que tots els franciscans seculars fem el camí junts, compartint no sols la fe sinó també els problemes, les dificultats, les vivències i les alegries que, o bé nosaltres o bé els nostres germans pateixen.

És evident que no sempre podem estar d’acord amb la línia que marca l’Orde, però si és possible aquesta vivència de fraternitat universal ho és perquè tenim una Regla i unes Constitucions pròpies que van més enllà de l’opinió del frare o el ministre de torn. També crec que és evident que el fet de ser un Orde religió ens permet agafar perspectiva de qualsevol opinió política i/o patriòtica. Estem per sobre d’això o, almenys, ho hauríem d’estar a nivell religiós. Fora d’aquest àmbit tots podem tenir la nostra opinió política però l’OFS se n’hauria de mantenir al marge, barrejar política i religió no fa cap bé i en canvi ens separa, en divideix i ens allunya de la fraternitat universal.

El proper mes de març hi ha capítol electiu. Espero que el nou Consell, juntament amb els tres frares assistents, vagi en aquesta direcció, encara que, evidentment, això dependrà de la voluntat de tots els germans i germanes que formen part de l’OFS.


 - ARTICLE ESCRIT PER JOSEP SERRA I SALES, OFS 
PUBLICAT AL BUTLLETÍ DE L’ORDE FRANCISCÀ SECULAR DE CATALUNYA. 
ANY 25 – NOVEMBRE 2020 - NÚM. 238.
 

 

DESDE MI RINCÓN (Octubre 2020)

 FRANCISCO JAVIER CONEJO, OFS



  Hoy me gustaría compartir con vosotros la importancia del discernimiento espiritual.

  La necesidad de buscar el bien y distinguirlo del mal en este mundo, la necesidad de descubrir incluso más el bien que el mal, de distinguir entre lo bueno y lo menos bueno, entre lo más bueno y lo óptimo, a partir de indicios que nos vienen dados por la misma realidad desde fuera y que no son simplemente elegidos desde cada uno de nosotros, todo esto me parece que es algo esencial, constitutivo, del ser humano como ser orientado a actuar con libertad y responsabilidad en relación con Dios, si uno es creyente, y en relación con el entorno y con los demás aunque no fuera creyente.

  Yo, como creyente, ya lo experimento en el día a día, de ir haciendo discernimiento ante acontecimiento del día a día, unas veces más acertadas que otras.

  Creo que en la vida cristiana debe ser una actitud básica y hasta particularmente característica. La enseñanza práctica de Jesús es que no hemos de regular nuestra conducta solamente por un código preestablecido, sino por el ejercicio responsable de la libertad de Hijos de Dios. San Pablo no se cansa de proclamar que hay que vivir la relación con el Padre desde nuestra libertad de hijos, cosa que supone que los hijos buscan responsablemente “discernir” cuál es la voluntad del Padre.

  San Pablo a los Filipenses 1,9-10, dirá: que la vida cristiana es “discernir lo que es mejor y quedarse con ello”. Esto es lo que corresponde a un comportamiento de hijos: qué es lo que puedo hacer en cada situación concreta, individual, personal, que sea más agradable al Padre.

  A veces los creyentes no queremos asumir la responsabilidad de la filiación y de la libertad, por buscar una seguridad cómoda y fácil.

 Tenemos que realizar el designio de Dios en la situación histórica concreta, en los acontecimientos que se nos presentan en el día a día, situaciones cambiantes en las que cada uno de nosotros nos toca vivir. Por eso hay que estar constantemente en discernimiento. El discernimiento no se hace una vez para siempre. La manera concreta cómo yo he de seguir viviendo el seguimiento de Jesús dependerá de la situación concreta que me vaya encontrando.

  Estamos en tiempos de subjetivismos e individualismos, en los que todo el mundo busca disponer de sí mismo sin referencia a nada que esté por encima o al lado de él, es decir, en autonomía absoluta, poniendo los propios deseos como voluntad suprema. Por otro lado, nunca como ahora, estamos tan condicionados por innumerables mensajes que recibimos de fuera, bombardeados constantemente por los medios de comunicación social y por los sistemas de vida social, en los que todos estamos dependiendo de todos, hasta el punto de casi es imposible zafarse de los que todo el mundo hace, dice o piensa. El discernimiento tiene un especial valor contra esta voluntad de ser yo el centro absoluto sin consideración a nadie. El discernimiento nos debe hacer ser capaces de ser críticos con respecto al pensamiento global, al pensamiento único.


- ARTICLE ESCRIT PER FRANCISCO JAVIER CONEJO, OFS,
PUBLICAT AL BUTLLETÍ DE L’ORDE FRANCISCÀ SECULAR DE CATALUNYA.
ANY 25 – OCTUBRE 2020 - NÚM. 237.

UNA MIRADA AGRADECIDA.


Francisco Pesquera, ofmconv.


Me avisaron que una persona que conozco desde hace varios años, estaba enferma: una de esas personas con la que coincidí en la labor pastoral y que, con los años, el tiempo y las circunstancias, se me había quedado en el recuerdo. 


Pensé llamarla para saludarla y preguntarle cómo se encontraba. En aquellos años el teléfono móvil era poco usado y la comunicación era por el teléfono fijo. Para buscar su número tuve que acudir a una vieja agenda que aún conservo. 


Hacía mucho tiempo que no usaba esta agenda y comencé a repasar los nombres de todas las personas que en ella había apuntado y descubrí los años y las personas que habían pasado desde entonces. Algunos ya habían fallecido, otros apenas recordados por algo que hicimos juntos, otros los recordaba con mucho cariño, habíamos vivido momentos delicados, problemas, en aquellos momentos difíciles y delicados de resolver, entretejidos con actividades de la parroquia unas de programación de catequesis o pastorales y otras de carácter lúdico, festivo. Unas y otras nos habían unido e, incluso, habíamos creado un sentimiento de familiaridad, pero el modo de vivir itinerante de hoy en día y las obligaciones de cada uno nos separaron. El tiempo se encargó de dejarlo en la nostalgia. 




De muchos sigo sabiendo de ellos, saludándonos cariñosamente cuando nos vemos, de otros conservo una relación casual, en momentos determinados. Sólo con algunos hemos mantenido con fidelidad una amistad seria y fructifica que nació entonces y que con el tiempo hemos ido madurando. Quizá haya sido el tener inquietudes similares lo que facilitó que nos sigamos manteniendo unidos, preocupados los unos por los otros. 


Entre unas experiencias y otras se va entretejiendo la vida. Algunas dejan heridas que con el tiempo nos han podido hacer crecer en la experiencia; otras ilusionantes, positivas, que nos ayudan a mantener la esperanza y caminar con ilusión. La mayoría quedan olvidadas o borrosas en el tiempo. 


Gracias a las amistades que hemos mantenido, a los momentos recordados con fuerza, a los buenos consejos que hemos seguidos, incluso los viajes y las pequeñas cosas de la vida es con lo que hemos crecido y es lo que debemos seguir cultivando. De esta manera hemos pasado las diversas etapas de la vida que nos invita a preguntarnos ¿Qué nos ha quedado de cada una de ellas? 



Todos sabemos que el hilo fuerte, irrompible, que ha dirigido toda esta experiencia vivida, todas las personas que hemos conocidos, todos los momentos y ocasiones que nos han servido en la vida para crecer, es el hilo de la fe que nos ha ayudado a asumir las cosas negativas, y nos ha hecho reconocer y agradecer las positivas. Es basándonos en esta fe que podemos recordar nuestra historia con una mirada agradecida.


- ARTICLE ESCRIT PER FRA FRANCISCO PESQUERA, OFMCONV.,
PUBLICAT AL BUTLLETÍ DE L’ORDE FRANCISCÀ SECULAR DE CATALUNYA.
ANY 25 – SETEMBRE 2020 - NÚM. 236.



DESDE MI RINCÓN. (Julio 2020)

FRANCISCO JAVIER CONEJO, OFS















Hoy me gustaría compartir con vosotros una historia, una especie de cuento que nos podemos aplicar a nosotros mismos y a nuestras fraternidades. Se titula: la vaca.

La historia cuenta que un viejo maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos la razón por la cual muchas personas viven atadas a una vida de conformismo y mediocridad y no logran superar los obstáculos que les impiden triunfar. No obstante, para el maestro la lección más importante que podía aprender el joven discípulo era observar lo que sucede cuando finalmente nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero potencial.

Para impartir su lección al joven, el maestro decidió que aquella tarde visitaran juntos algunos de los parajes más pobres de la provincia. Después de caminar un largo rato encontraron el vecindario más triste y desolador de la comarca y se dispusieron a buscar la más humilde de todas las viviendas. Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más alejada del caserío era, sin duda alguna, la más pobre de todas. Sus paredes se sostenían en pie de milagro aunque amenazaban con venirse abajo en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios se acumulaban a su alrededor dándole un aspecto decrépito y repulsivo. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de apenas seis metros cuadrados vivían ocho personas.

Curiosamente, en medio de este estado de penuria y pobreza total la familia contaba con una sola posesión extraordinaria bajo tales circunstancias, una vaca. Una flacuchenta vaca cuya escasa leche le proveía a la familia un poco de alimento para sobrevivir. La vaca era la única posesión material con la que contaban y lo único que los separaba de la miseria total. Y allí, en medio de la basura y el desorden, el maestro y su discípulo pasaron la noche. Al día siguiente, muy temprano, asegurándose de no despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada, pero, antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo en voz baja a su discípulo: 
- Es hora de que aprendas la lección que nos trajo a estos parajes.

Ante la incrédula mirada del joven, y sin que éste pudiera hacer algo para evitarlo, súbitamente el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y de un solo tajo DESPEÑÓ a la pobre vaca que se encontraba atada a la puerta de la vivienda. -
¿Qué has hecho maestro? –dijo el joven susurrando angustiadamente para no despertar a la familia-. ¿Qué lección es ésta que deja a una familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca que era su única posesión? 
Sin inmutarse ante la preocupación de su joven discípulo y sin hacer caso de sus interrogantes, el anciano se dispuso a continuar su marcha. Así pues, dejando atrás aquella macabra escena, maestro y discípulo partieron. El primero, aparentemente indiferente ante la suerte que le esperaba a la pobre familia por la pérdida del animal. Durante los días siguientes al joven le asaltaba una y otra vez la nefasta idea de que, sin la vaca, la familia seguramente moriría de hambre. ¿Qué otra suerte podía correr tras haber perdido su única fuente de sustento? 

La historia cuenta que, un año más tarde, los dos hombres decidieron pasar nuevamente por aquel paraje para ver qué había ocurrido con la familia. Buscaron en vano la humilde vivienda. El lugar parecía ser el mismo, pero donde un año atrás se encontraba la ruinosa casucha ahora se levantaba una casa grande que, aparentemente, había sido construida recientemente. Se detuvieron por un momento para observar a la distancia, asegurándose que se encontraran en el mismo sitio. Lo primero que pasó por la mente del joven fue el presentimiento de que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado duro para aquella pobre familia. Muy probablemente, se habían visto obligados a abandonar aquel lugar y una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de éste y había construido una mejor vivienda. ¿A dónde habrían ido a parar aquel hombre y su familia? ¿Qué habría sucedido con ellos?

Cuál no sería su sorpresa cuando, del interior de la casa, vio salir al mismo hombre que un año atrás les había dado posada. Sin embargo, su aspecto era totalmente distinto. Sus ojos brillaban, vestía ropas limpias, iba aseado y su amplia sonrisa mostraba que algo significativo había sucedido. El joven no daba crédito a lo que veía. ¿Cómo era posible? ¿Qué había acontecido durante ese año? Rápidamente se dispuso a saludarle para averiguar qué había ocasionado tal cambio en la vida de esta familia.

-Hace un año, durante nuestro breve paso por aquí –dijo el joven- fuimos testigos de inmensa pobreza en la que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante este tiempo para que todo cambiara? 

El hombre, que ignoraba que el joven y su maestro habían sido los causantes de la muerte de la vaca, les contó cómo, casualmente el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su escasa fortuna, había despeñado salvajemente al pobre animal. El hombre les confesó a los dos viajeros que su primera reacción ante la muerte de la vaca fue de desesperación y angustia. Por mucho tiempo, la leche que producía la vaca había sido su única fuente de sustento. Más aún, poseer este animal les había ganado el respeto de los vecinos menos afortunados quienes seguramente envidiaban tan preciado bien. 

-Sin embargo –continuó el hombre- poco después de aquel trágico día, nos dimos cuenta que, a menos que hiciéramos algo, muy probablemente nuestra propia supervivencia se vería amenazada. Necesitábamos comer y buscar otras fuentes de alimento para nuestros hijos, así que limpiamos el patio de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y sembramos hortalizas y legumbres para alimentarnos. -Pasado algún tiempo, nos dimos cuenta que la improvisada granja producía mucho más de lo que necesitábamos para nuestro sustento, así que comenzamos a venderle algunos vegetales que nos sobraban a nuestros vecinos y con esa ganancia compramos más semillas. Poco después vimos que el sobrante de la cosecha alcanzaba para venderlo en el mercado del pueblo. Así lo hicimos y por primera vez en nuestra vida tuvimos dinero suficiente para comprar mejores vestidos y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva. Es como si la trágica muerte de nuestra vaca, hubiese abierto las puertas de una nueva esperanza. 

El joven, quien escuchaba atónito la increíble historia, entendió finalmente la lección que su sabio maestro quería enseñarle. Era obvio que la muerte del animal fue el principio de una vida de nuevas y mayores oportunidades. 
El maestro, quien había permanecido en silencio escuchando el fascinante relato del hombre, llevó al joven a un lado y le preguntó en voz baja: 
- ¿Tú crees que, si esta familia aún tuviese su vaca, habría logrado todo esto? 
-Seguramente no– respondió el joven. 
- ¿Comprendes ahora? La vaca, además de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de conformismo y mediocridad. Cuando ya no contaron más con la falsa seguridad que les daba sentirse poseedores de algo, así sólo fuera una flacucha vaca, tomaron la decisión de esforzarse por buscar algo más. 
-En otras palabras, la vaca, que para sus vecinos era una bendición, les daba la sensación de no estar en la pobreza total, cuando en realidad vivían en medio de la miseria. 
-¡Exactamente!– respondió el maestro-. Así sucede cuando tienes poco, porque lo poco que tienes se convierte en una cadena que no te permite buscar algo mejor. El conformismo se apodera de tu vida. Sabes que no eres feliz con lo que posees, pero tampoco eres totalmente miserable.

• ¿Cuál es la vaca de tu vida? ¿Qué es lo que no te hace crecer? ¿Cómo despeñarla?
• ¿Cuál es la vaca de tu fraternidad? ¿Qué es lo que no deja crecer a tu fraternidad? ¿Cómo despeñarlo?

- ARTICLE ESCRIT PER FRANCISCO JAVIER CONEJO, OFS,
PUBLICAT AL BUTLLETÍ DE L’ORDE FRANCISCÀ SECULAR DE CATALUNYA.
ANY 25 – JULIOL 2020 - NÚM. 235.