Etiquetes

Cuando el hermano duele.

 

CUANDO EL HERMANO DUELE:

    La deconstrucción del Propium ante la alteridad defectuosa como única llave de la Verdadera Alegría.

Por: Fernando Llanillo Mendieta (OFS)
Estudio Teológico-Franciscano para la Formación Permanente de la Orden Franciscana Seglar (OFS)

RESUMEN

El presente artículo analiza la madurez espiritual en la Orden Franciscana Seglar a través de la interacción con la fragilidad del hermano de comunidad. A partir de las fuentes fundacionales franciscanas, como la Carta a un Ministro y el Dictado a Fray León, se examina el concepto del proprium (la apropiación moral y espiritual) frente al denominado 'síndrome del eremitorio' o evasión egoísta del conflicto. Se demuestra que el hermano difícil no constituye un obstáculo para el crecimiento, sino el instrumento providencial idóneo para la desapropiación del yo y el acceso a la Verdadera Alegría franciscana. Finalmente, se ofrece un anclaje eclesiológico y canónico basado en las Cartas Mayores y la Regla de la OFS de 1978.

Palabras clave: #Orden Franciscana Seglar, #Proprium, #Verdadera Alegría, #Mística Franciscana, #Fraternidad, #Regla de 1978.


INTRODUCCIÓN: EL ESPEJISMO DEL ERMITORIO EMOCIONAL Y LA ANATOMÍA DEL DESENCANTO

   Para un franciscano seglar que ha acumulado años, tal vez décadas de fidelidad y profesión, el combate definitivo por la autenticidad de su vocación ya no se libra en las fronteras macroscópicas o visibles del mundo. Las grandes batallas morales contra el espíritu del siglo suelen dar paso a un combate mucho más íntimo, invisible y devastador. El verdadero crisol de la madurez espiritual, el laboratorio definitivo donde se tasa el valor real de la conversión, es la interacción cotidiana y prolongada con la fragilidad, el límite y la opacidad del hermano de Fraternidad.

   Transcurrido el período del noviciado y del entusiasmo inicial —ese tiempo donde la fraternidad se idealiza como un oasis de minoridad perfecta—, la experiencia histórica confronta de manera inevitable con una erosión sistemática. El «don de los hermanos», del cual Francisco da gracias en su Testamento («El Señor me dio hermanos», Test 14), colisiona frontalmente con el muro de la realidad humana: temperamentos radicalmente incompatibles, neurosis familiares no sanadas, apatías que congelan las iniciativas comunes, luchas de poder solapadas y, lo que es aún más doloroso, heridas afectivas infligidas no por los de fuera, sino por aquellos con quienes se comparte la misma mesa, el mismo hábito espiritual y la misma Regla de vida.

   Es precisamente en este estadio de fatiga comunitaria donde emerge con fuerza una constante psíquico-espiritual que podemos denominar el «síndrome del eremitorio». Su formulación paradigmática quedó esculpida en el texto de la Carta a un Ministro. El destinatario de este escrito —un superior desbordado, asfixiado por las faltas, las desobediencias y el boicot pastoral de los frailes a su cargo— escribe a Francisco solicitando de manera casi desesperada el relevo de sus obligaciones jurídicas para poder retirarse a la soledad de un eremitorio.

   El razonamiento del Ministro se presenta investido de una impecable y pía rectitud ascética: «Mis hermanos entorpecen mi unión con Dios; las faltas de la comunidad destruyen mi vida de oración; en el aislamiento del desierto, libre de la carga del prójimo, podré por fin salvaguardar mi paz interior y servir al Altísimo en pureza de espíritu».

   La respuesta de Francisco desarma con una dureza evangélica inaudita esta pretensión. El Poverello no consuela al Ministro ni valida su queja existencial; al contrario, denuncia de forma directa que tras ese celo puritano y esa búsqueda de tranquilidad no opera el Espíritu del Señor, sino la astucia de una comodidad narcisista y una solapada apropiación del yo (proprium). Francisco le demuestra al Ministro que desear un Dios accesible, un Dios 'puro' despojado de las incomodidades, aristas y límites del prójimo real, representa en la matriz teológica franciscana una sutil pero radical transgresión al misterio de la Encarnación.

   El eremitorio, cuando se busca para huir del hermano que hiere, no es un espacio místico; es una estructura de evasión egoísta. El objetivo de esta investigación es demostrar, a la luz de las fuentes fundacionales, que el hermano difícil no constituye jamás un obstáculo para el crecimiento espiritual, sino que es el único instrumento providencial capaz de triturar el ego y abrir la puerta a la Verdadera Alegría.

----------------------------------------------------

BLOQUE I: LA PSICOLOGÍA DEL PROPRIUM Y LA APETENCIA DE COMODIDAD MORAL EN LA FRATERNIDAD.

Para desmantelar el síndrome del eremitorio de manera definitiva en los años de profesión, es obligatorio descender a la raíz antropológica y comprender qué es lo que realmente se defiende y se repliega dentro de nosotros cuando un hermano causa dolor. En el corpus doctrinal de san Francisco de Asís, el enemigo absoluto de la acción de la gracia es el proprium: la propiedad, la apropiación de lo que pertenece exclusivamente a Dios. Habitualmente, limitamos la comprensión de la pobreza franciscana a la carencia de bienes materiales o dinero, pero la escuela franciscana eleva este concepto al plano ontológico: la apropiación más sutil, adictiva y dañina es la apropiación espiritual y moral.

1. La apropiación del derecho a la tranquilidad estética.

En la Admonición IV (De nadie se apropie el superiorado) y de manera magistral en la Admonición XII (Cómo se conoce el espíritu del Señor), Francisco deja claro que el 'yo' herido posee una capacidad infinita para apropiarse de su propia rectitud, de su paz interior y de sus proyectos ideales. Cuando un profeso antiguo exige que la Fraternidad funcione de acuerdo con su diseño idealizado de santidad, cae en una solapada propietas del don fraterno.

Al analizar el dolor con honestidad teológica, se descubre que el hermano real nos duele porque altera nuestra agenda, porque fractura nuestra comodidad emocional, porque su presencia o sus decisiones cuestionan nuestra eficiencia o simplemente porque su temperamento resulta molesto. El dolor y la indignación que se experimentan ante el defecto ajeno rara vez brotan de un celo santo por el Reino; la mayoría de las veces proceden del despecho del propio ego, que ve destruido el entorno estético y pacificado que había construido para su propia complacencia espiritual. A menudo se exigen hermanos perfectos, comprensivos y maduros no para que la gloria de Dios resplandezca en ellos, sino para que no cueste trabajo amarlos. Se busca la paz como ausencia de fricción, una paz superficial que se sostiene sobre la base de que nadie interfiera con el bienestar individual.

2. El mesianismo comunitario y la abdicación de la posesión moral sobre el otro

Exigir que el hermano cambie, que se convierta, que modifique su carácter o que alcance un determinado nivel de compromiso como condición previa para otorgarle el afecto o para mantener la comunión en la Fraternidad constituye un refinado acto de soberbia. Frente a esta tiranía del ego, en la Carta a un Ministro, Francisco introduce una cláusula exegética fundamental: «y no quieras que sea mejor cristiano» (et non velis quod sint meliores christiani).

Este mandato es de una radicalidad absoluta. Francisco no invita a la mediocridad moral ni a la indiferencia ante el pecado; lo que ordena es la abdicación absoluta de la posesión moral sobre el prójimo. Exigir que el hermano sea 'un mejor cristiano' para salvaguardar la paz personal es instrumentalizar la santidad del otro en beneficio de la comodidad egoísta. Francisco obliga a abrazar al hermano en su contingencia presente, en su barro actual y en su ritmo incompleto.

Es precisamente en la aceptación de la incapacidad de cambiar las decisiones, el ritmo o las limitaciones del hermano donde el ego experimenta su primera gran muerte. Dios educa la paciencia y destruye la autosuficiencia no a través de virtudes abstractas, sino a través de la terca e incómoda realidad del hermano concreto.

BLOQUE II: LA EXÉGESIS DE LA CONTRADICCIÓN EN EL DICTADO A FRAY LEÓN.

La vinculación directa, el nexo ontológico entre el dolor que causa el hermano y el nacimiento de la Verdadera Alegría encuentra su clave hermenéutica insustituible en el manuscrito original del Dictado a Fray León. Al limpiar este texto fundamental de capas de sentimentalismo poético, descubrimos que es, en realidad, un tratado de deconstrucción del yo y de la justicia propia.

1. La Via Negationis: La deconstrucción de las falsas seguridades carismáticas.

Francisco ordena dictar a León las cinco grandes hipótesis del éxito y la realización religiosa dentro de la Iglesia: dar un testimonio de santidad que edifique al mundo entero, poseer el don de la taumaturgia sanando ciegos y tullidos, dominar todas las ciencias, lenguas y Escrituras penetrando incluso los secretos de las almas, conocer el curso de los astros y las virtudes de la creación, o poseer una elocuencia apostólica tan perfecta que convierta a todos los infieles a la fe de Cristo. Ante cada una de estas cumbres de la realización espiritual, Francisco repite de manera implacable el mismo estribillo: «escribe y nota diligentemente que no está en eso la verdadera alegría».

La razón teológica de esta negación sistemática es de una lucidez meridiana: la santidad modélica, los milagros, la ciencia teológica, el discernimiento espiritual y la eficacia apostólica son propiedad exclusiva de Dios. El talento y el éxito pastoral son dones vertidos de manera gratuita por el Espíritu Santo; por tanto, el hombre no puede apropiarse de ellos para construir el andamiaje de su identidad espiritual. Gloriarse en los carismas (proprium) constituye un acto de usurpación teológica.

2. La Via Eminentiae: El 'Hermano Portero' como instrumento providencial de crucifixión.

¿Dónde sitúa Francisco el espacio donde la Verdadera Alegría se vuelve inquebrantable? En el realismo de la Porciúncula en pleno invierno: mojados por la lluvia, helados por el frío y afligidos por el hambre. Pero el verdadero nudo dramático ocurre cuando llaman a la puerta y el hermano portero de la propia comunidad sale enfurecido, los desconoce, los acusa de impostores, les cierra la puerta en la cara y, ante la insistencia, los golpea y los revuelca en la nieve.

El agresor no es un perseguidor externo, sino el hermano con el que se comparte la vida comunitaria y la fe. El dolor infligido aquí es de carácter relacional y existencial: es el dolor del desconocimiento, de la injusticia institucional, de la difamación fraterna y de la exclusión arbitraria de la propia casa. El hermano portero es, en la mística de Francisco, el instrumento enviado por Dios para destruir la última frontera del orgullo: la necesidad neurótica de ser aceptados y aprobados por los nuestros.

3. El circuito de la desapropiación pascual: Las tres condiciones de la gracia.

Francisco explica a León que la Verdadera Alegría florece únicamente si se cumplen de manera simultánea tres condiciones interiores ante la agresión del hermano portero:

a) La paciencia sin turbación del ánimo: Como enseña la Admonición XI, la turbación y la irritación interior son síntomas inequívocos de que el ego sigue vivo defendiendo sus supuestos derechos morales. Si el alma no se turba, es porque ya no queda un yo narcisista que proteger.

b) La ausencia radical de murmuración (sine detractione): La murmuración es el mecanismo de autodefensa a través del cual se intenta destruir la imagen del hermano que hiere para salvaguardar la propia rectitud. El silencio caritativo y la renuncia a la queja sellan la sepultura del orgullo herido.

c) La mirada providencial y mística sobre el conflicto: Francisco no realiza un análisis sociológico ni afirma que el portero sea malvado; sostiene algo mucho más profundo: que el portero dice la verdad profunda sobre nuestra condición y que Dios le hace actuar así contra nosotros. Reconocer que Dios se sirve del límite del hermano para triturar la soberbia, transforma el conflicto comunitario en un acontecimiento de gracia.

BLOQUE III: EL ANCLAJE ECLESIOLÓGICO EN LAS CARTAS MAYORES Y EL MANDATO CANÓNICO DE LA REGLA DE 1978.

Esta mística de la desapropiación frente al hermano que hiere constituye el andamiaje dogmático de las cartas mayores de Francisco y se encuentra codificada con rango legislativo en la Regla de la Orden Franciscana Seglar (1978).

1. El pavor sacramental de la Carta a toda la Orden (CtaO) y la corresponsabilidad de la misericordia en la Segunda Carta a los Fieles (2CtaF). En la Carta a toda la Orden, Francisco sitúa el misterio de las relaciones fraternas en analogía directa con el misterio eucarístico. Para el franciscano seglar, el discernimiento del Cuerpo de Cristo se verifica de manera vinculante en la carne del hermano con el que comparte la fe. Retirarse al eremitorio interior o tratar con indiferencia al hermano problemático constituye el equivalente relacional a profanar el Sacramento. La reconciliación con la singularidad sufriente del otro es el requisito ontológico para una participación litúrgica auténtica (CtaO 19).

Por su parte, en la Segunda Carta a los Fieles, se universaliza esta praxis mediante el principio de la misericordia: «En cuanto a los que recibieron potestad de juzgar a otros, ejerzan el juicio con misericordia» (2CtaF 28). Exigir la exclusión del hermano defectuoso es, teológicamente, revocar el propio derecho a la clemencia divina. La paciencia ante el hermano que duele es una estricta necesidad soteriológica.

2. La Regla de la OFS (1978) como mediación canónica contra la deserción espiritual.

La Regla aprobada por el Papa Pablo VI en 1978 traslada esta herencia mística al ámbito del derecho propio del seglar, cerrando el paso a cualquier intento de eremitismo evasivo:

• Artículo 4: Mandata a los franciscanos seglares a «pasar del Evangelio a la vida y de la vida al Evangelio». Esta fórmula prohíbe la búsqueda de una santidad abstracta o aislada. El hermano real —con su incoherencia y su lentitud— es el territorio concreto donde el Evangelio exige verificación. Huir del conflicto comunitario para 'rezar en paz' es una traición a este artículo.

• Artículos 7 y 13: Definen la Fraternidad local como una verdadera comunidad de gracia y el espacio sacramental de conversión continua. La Regla manda que los hermanos deben «aceptarse mutuamente como don del Señor e imagen de Cristo». El hermano difícil es el espejo providencial que revela las zonas ocultas de soberbia.

• Artículo 11: Urge a asumir la minoridad como estilo de vida, purificando el corazón de toda tendencia al dominio o control. Ante el hermano que causa dolor, exige la renuncia al derecho de réplica egoísta, asumiendo el peso del otro (onus alterius) para sostener la comunión fraterna.

CONCLUSIÓN: EL RETORNO DESDE LA MONTAÑA AL CORPUS PERMIXTUM DEL SIGLO.

La investigación teológica es de una claridad tajante: la Verdadera Alegría franciscana no es una emoción superficial, sino el fruto maduro y pascual del despojo absoluto del proprium frente al hermano real que causa dolor. El síndrome del eremitorio es el último intento del hombre viejo por proteger su comodidad bajo el ropaje de la pureza orante. San Francisco de Asís recibió el sello definitivo de las llagas en la soledad del Alvernia, pero la experiencia de los estigmas no lo recluyó en la montaña.

Descendió de la cumbre para regresar de inmediato al lodo de las ciudades y al abrazo cotidiano con los leprosos históricos y los hermanos difíciles. La plenitud de la gracia se despliega en medio de la imperfección de la historia común.

Para los miembros de la Orden Franciscana Seglar, la madurez espiritual exige destruir el eremitorio del repliegue afectivo, la indiferencia y el cinismo institucional. Se está llamado a regresar al corpus permixtum de las fraternidades locales, de los matrimonios y de los entornos sociales hostiles. Es precisamente allí, en la paciencia sufrida por amor, donde florece la Verdadera Alegría de la Resurrección.


FUENTES REFERIDAS:

• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Admoniciones (Ad).
• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Carta a un Ministro (CtaM).
• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Carta a toda la Orden (CtaO).
• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Segunda Carta a los Fieles (2CtaF).
• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Dictado a Fray León sobre la Verdadera Alegría.
• SAN FRANCISCO DE ASÍS, Testamento (Test).
• ORDEN FRANCISCANA SEGLAR, Regla de la OFS, Roma, 1978.
• LECLERC, Eloi, Sabiduría de un pobre, San Pablo, Madrid, 1970.

 


Sant José Gregorio Hernández, OFS

 

SANT JOSE GREGORIO HERNANDEZ, O.F.S.

Del Martirologi Romà del dia 26 d'octubre
Sant José Gregorio Hernández,
O.F.S.

· Josep Gregori Hernández (Isnotú, Trujillo, 26 d'octubre de 1864 <> Caracas, 29 de juny de 1919) va ser un metge, científic, professor, filantrop de vocació catòlica, i franciscà seglar veneçolà. Conegut com “El metge dels pobres”, és el primer sant veneçolà per l'Església catòlica.


++++++++++++++++

Sant José Gregorio Hernández Cisneros, conegut com el metge dels pobres, és una figura extraordinària de la santedat viscuda enmig del món. Metge, professor universitari, investigador científic i franciscà seglar, va saber unir el rigor de la ciència amb la profunditat de la fe, convertint la seva professió en una veritable missió de servei als malalts, als pobres i a les persones més necessitades. La seva vida ens recorda que la santedat no es troba únicament darrere els murs d’un monestir, sinó també als hospitals, a les aules i al costat de qualsevol persona que pateix.

Una infantesa marcada per la fe i el desig d’aprendre.

José Gregorio Hernández va néixer el 26 d’octubre de 1864 a Isnotú, a Veneçuela, al si d’una família cristiana. Des de ben jove va destacar per la seva intel·ligència, la seva responsabilitat i el seu desig de formar-se. Després d’estudiar a Caracas, va ingressar a la Universidad Central de Venezuela, on va cursar medicina amb resultats brillants i es va graduar amb honors l’any 1888.

La seva capacitat intel·lectual el va portar a ampliar els estudis a París i Berlín, on es va especialitzar en diverses disciplines científiques. Allà va demostrar que la investigació i la fe no són camins oposats, sinó que poden caminar junts quan la recerca de la veritat neix d’un cor honest i obert a Déu.

Malgrat les oportunitats que li oferia la vida europea, José Gregorio va mantenir una conducta coherent amb les seves conviccions cristianes. La seva intel·ligència no el va conduir a l’orgull, sinó a reconèixer que els talents rebuts són dons que cal posar al servei dels altres.

El metge dels pobres: la medicina com a vocació de servei.

En tornar a Veneçuela el 1891, va iniciar una intensa activitat docent, científica i mèdica. Va contribuir al desenvolupament de l’ensenyament de la medicina al seu país i va impulsar disciplines com la histologia, la fisiologia experimental i la bacteriologia.

Però allò que va fer especialment estimat José Gregorio no van ser únicament els seus mèrits acadèmics, sinó la seva extraordinària caritat. Atenia els malalts pobres sense cobrar-los, els ajudava a comprar els medicaments que necessitaven i procurava que ningú no quedés abandonat per manca de recursos.

Així es va guanyar el nom de metge dels pobres, una denominació que expressa molt més que una activitat professional: revela una manera d’entendre la vida a la llum de l’Evangeli.

Per a ell, cada pacient era una persona digna de respecte, estimació i atenció. No es limitava a tractar una malaltia, sinó que procurava acompanyar el malalt amb humanitat, proximitat i esperança. La seva medicina era, alhora, una obra de misericòrdia corporal i un testimoni de l’amor de Déu.

La seva vida ens convida a preguntar-nos com podem posar els nostres coneixements, les nostres capacitats i els nostres recursos al servei dels altres. Perquè la caritat cristiana no consisteix només a donar allò que ens sobra, sinó a oferir-nos nosaltres mateixos, amb generositat i sense buscar recompenses.

Un cor franciscà al servei de Crist.

El 7 de desembre de 1899, José Gregorio va professar com a terciari franciscà a la fraternitat vinculada a la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes de Caracas, dirigida pels frares caputxins.

La seva vinculació amb la família franciscana va aprofundir una espiritualitat que ja orientava tota la seva existència: seguir Jesucrist amb humilitat, senzillesa i amor, reconeixent-lo especialment en els més pobres i vulnerables.

De sant Francesc d’Assís va aprendre a contemplar el rostre de Crist en les persones que pateixen. Aquesta mirada evangèlica va donar un sentit encara més profund a la seva professió mèdica. Cada malalt es convertia en un germà a qui calia acollir i servir, i cada acte d’ajuda era una manera concreta d’expressar l’amor a Déu.

La seva espiritualitat no era una realitat separada de la vida quotidiana. Assistia diàriament a la missa, rebia l’Eucaristia i començava les seves classes fent el senyal de la creu. La pregària i la feina formaven part d’una mateixa ofrena.

En ell descobrim una característica essencial del carisma franciscà: trobar Déu en la vida quotidiana i estimar-lo servint els germans. La seva bata de metge es va convertir en un instrument de caritat, i la seva ciència, en un mitjà per alleujar el sofriment humà.

Malgrat la seva intensa activitat professional, José Gregorio sentia un profund desig de consagrar-se plenament al Senyor. L’any 1908 va ingressar a la Cartoixa de Farneta, a Itàlia, on va adoptar el nom religiós de germà Marcello.

Tanmateix, la seva salut no li va permetre suportar el rigor de la vida cartoixana, i els superiors van decidir que havia de tornar a Veneçuela.

Més endavant, va intentar novament orientar la seva vida cap a una consagració religiosa, estudiant teologia i perfeccionant els seus coneixements de llatí al Pontificio Collegio Pio Latino Americano, de Roma. Però també li va caldre renunciar a aquest projecte a causa de la salut i de les circumstàncies que l’envoltaven.

Aquestes renúncies no van ser fàcils. El seu desig de vida monàstica era sincer, però, a poc a poc, va comprendre que Déu el cridava a santificar-se enmig del món, exercint la medicina i servint els més necessitats.

Va descobrir que la seva vocació no consistia necessàriament a abandonar el món, sinó a transformar-lo des de dins amb l’amor de Crist.

Aquesta experiència ens ofereix una lliçó espiritual molt valuosa: la voluntat de Déu no sempre coincideix amb els nostres plans, fins i tot quan aquests neixen d’un desig sincer de lliurar-nos a Ell. De vegades, la fidelitat més gran consisteix a acceptar humilment el camí que la Providència ens obre.

Com sant Francesc, que va aprendre a descobrir la voluntat del Senyor enmig de les circumstàncies de la vida, José Gregorio va comprendre que podia arribar a la santedat a través del servei quotidià, de la feina ben feta i de l’amor concret als germans.

Ciència, fe i caritat: una mateixa missió.

Després de tornar definitivament a Caracas el 1914, va reprendre amb renovada dedicació la seva tasca mèdica i docent. Va continuar investigant, formant nous professionals i contribuint al desenvolupament de la medicina veneçolana. El 1916 va fundar la Escuela Oficial de Medicina, una iniciativa important per al progrés científic del país.

Però el seu compromís no es limitava a les aules ni als laboratoris. Quan l’epidèmia de grip espanyola va colpejar el món el 1918, es va dedicar intensament a atendre els malalts, sense estalviar esforços per alleujar-ne el sofriment.

En ell, la ciència es convertia en un servei a la vida, i la fe, en una font de fortalesa per perseverar en aquell servei.

El seu testimoni ens recorda que la competència professional i la caritat cristiana es complementen. La fe no dispensa de l’esforç, de l’estudi ni de la responsabilitat; al contrari, empeny a posar els dons personals al servei del bé comú.

Aquesta és també una intuïció profundament franciscana: servir Déu no és una idea abstracta, sinó una manera de viure que abraça totes les dimensions de la persona i es manifesta en la cura de la creació, en el respecte per la dignitat humana i en la solidaritat amb els qui pateixen.

Una mort que va segellar una vida d’amor.

El 29 de juny de 1919, mentre anava a comprar medicaments per a un pacient ancià que havia visitat poc abans, José Gregorio va ser atropellat per un automòbil als carrers de Caracas. Traslladat a l’hospital, va rebre la Unció dels Malalts i va morir invocant la Mare de Déu: Tenia cinquanta-quatre anys.

La seva mort va commocionar profundament Veneçuela. Al seu funeral hi van assistir autoritats civils i religioses, professors, científics i una multitud de persones que volien expressar el seu agraïment a aquell metge que havia dedicat la vida als altres.

La manera com va morir resumeix admirablement la seva existència: fins al darrer moment, estava ocupat a procurar el bé d’un malalt. No va morir cercant reconeixements, sinó mentre complia una obra de misericòrdia.

Les seves restes van ser traslladades posteriorment a la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria de Caracas, on molts fidels continuen venerant-ne la memòria.

La santedat reconeguda per l’Església.

La fama de santedat de José Gregorio va créixer al llarg dels anys, alimentada per la memòria de la seva caritat, la seva profunda vida espiritual i els nombrosos testimonis de gràcies atribuïdes a la seva intercessió.

Després d’un llarg procés eclesial, sant Joan Pau II el va declarar venerable el 1986, reconeixent l’heroïcitat de les seves virtuts.

Un dels fets decisius per a la seva beatificació va ser la curació extraordinària de Yaxury Solórzano Ortega, una nena que el març de 2017 havia patit ferides gravíssimes al cap per arma de foc. El pronòstic mèdic feia témer que, si sobrevivia, patiria greus seqüeles neurològiques.

La seva mare i altres familiars van pregar intensament demanant la intercessió de José Gregorio. Pocs dies després, la nena va experimentar una millora sobtada i va poder rebre l’alta hospitalària sense les seqüeles previstes. Després de l’estudi corresponent, el papa Francesc va autoritzar el reconeixement del miracle el 2020.

El 30 d’abril de 2021, José Gregorio va ser beatificat a Caracas, convertint-se en el primer laic veneçolà elevat als altars.

La seva veneració es va estendre encara més, especialment entre els malalts, les famílies i els professionals sanitaris. La seva figura es va convertir en un signe d’esperança per a un poble que troba en ell un exemple de fe, de servei i d’amor als més necessitats.

Finalment, després del procés canònic corresponent, el papa Lleó XIV va fixar la seva canonització per al 19 d’octubre de 2025, culminant així el camí cap al reconeixement de la seva santedat universal.

 

Un missatge d’esperança pel nostre temps.

La vida de sant José Gregorio Hernández continua parlant amb força al món d’avui. En una societat marcada sovint per les presses, les desigualtats i la temptació de valorar les persones segons els seus èxits o la seva situació econòmica, ell ens recorda que la dignitat humana és un do de Déu i que cada persona mereix ser estimada i atesa.

Als metges i professionals sanitaris els ensenya a unir competència, consciència i compassió. Als educadors, els mostra que transmetre coneixements és també una manera de contribuir al bé de la societat. Als cristians laics, els recorda que la santedat és possible enmig de les responsabilitats familiars, professionals i socials.

I als membres de l’Orde Franciscà Seglar els ofereix un exemple especialment proper: viure l’Evangeli en les condicions ordinàries de la vida, seguint les petjades de Jesucrist i fent de la fraternitat, la humilitat i la caritat el centre de la pròpia existència.

Sant José Gregorio no va deixar grans discursos sobre la caritat; la va practicar amb els seus gestos quotidians. No va separar la pregària de la feina, ni la fe de la ciència, ni l’amor a Déu de l’amor als pobres. Va fer de la seva professió una vocació i del seu servei una pregària.

La seva vida ens recorda que la santedat floreix quan posem els dons que hem rebut al servei dels altres, especialment dels qui pateixen. Com sant Francesc d’Assís, va comprendre que estimar Crist significa reconèixer-lo en els germans i fer de la pròpia vida una ofrena generosa.

Que sant José Gregorio Hernández intercedeixi per tots els malalts, pels professionals de la salut, pels qui viuen en la pobresa i per tots aquells que dediquen la seva vida a guarir, acompanyar i consolar. I que el seu exemple ens ajudi a viure amb una fe més profunda, una esperança més ferma i una caritat més concreta, seguint Jesús a la manera de sant Francesc d’Assís.

Sant José Gregorio Hernández, metge dels pobres i testimoni de la caritat cristiana, prega per nosaltres!


Lluís Salas Grau, OFS


Sant Joan Pau II, papa.

 


SANT JOAN PAU II, PAPA.


Del Martirologi Romà del dia 22 d'octubre.
Sant Joan Pau II, papa.


· Karol Józef Wojtyła, més conegut com a sant Joan Pau II, (Wadowice, República de Polònia, 18 de maig de 1920 - † Ciutat del Vaticà, 2 d'abril de 2005) fou un clergue, bisbe i cardenal catòlic polonès, que exercí de Papa de l'Església Catòlica Romana entre 1978 i 2005. Va ser va escollit Papa el 16 d'octubre de 1978, en el segon conclave de 1978, convocat després de la mort sobtada del papa Joan Pau I, que regnà només 33 dies. El cardenal Wojtyla va ser elegit en el tercer dia del conclave i adoptà el nom del seu predecessor, en homenatge a ell.

· Martirologi Romà: A Roma, a la basílica de Sant Pere, sant Joan Pau II, papa, que va governar l'Església per vint-i-set anys, portant la seva presència missionera a tots els punts de la terra, alimentant la doctrina amb abundants i aclaridors documents, i convocant tots els homes de la nostra època a obrir les portes al Redemptor. ( † 2005)

+++++++++++++++++++++

Karol Józef Wojtyła, elegit Papa el 16 d'octubre de 1978, va néixer a Wadowice, una ciutat a 50 km de Cracòvia, el 18 de maig de 1920. Va ser el segon dels dos fills de Karol Wojtyła i Emilia Kaczorowska, que van morir el 1929. El germà gran Edmund, metge, va morir el 1932 i el seu pare, suboficial de l'exèrcit, el 1941. Als nou anys va rebre la Primera Comunió i el sagrament de la Confirmació als divuit anys. Després de completar els seus estudis a l'escola secundària Marcin Wadowita de Wadowice, el 1938 es va matricular a la Universitat Jagellònica de Cracòvia.

Quan les forces d’ocupació nazi van tancar la universitat el 1939, el jove Karol va treballar (1940-1944) en una pedrera i, més tard, a la fàbrica de productes químics Solvay per guanyar-se la vida i evitar la deportació a Alemanya.

A l'octubre de 1942, mentre continuava la guerra, va trucar a la porta del Palau Episcopal de Cracòvia i va preguntar per estudiar pel sacerdoci. Poc després, va començar cursos en el seminari subterrani clandestí dirigit per l'Arquebisbe de Cracòvia, Adam Stefan Sapieha.

El 29 de febrer de 1944, Wojtyła va ser colpejat per un camió alemany. Oficials alemanys de la Wehrmacht el portaren a un hospital. Va passar dues setmanes recuperant-se d'una severa commoció i una lesió a l'espatlla. Li va semblar que aquest accident i la seva supervivència eren una confirmació de la seva vocació.

El 6 d'agost de 1944, un dia conegut com a "Diumenge Negre", la Gestapo va reunir els homes joves de Cracòvia per reduir l'aixecament, similar al recent aixecament a Varsòvia. Wojtyła va escapar, tot amagant-se al soterrani de la casa del seu oncle, mentre que les tropes alemanyes el cercaven pel pis. Més de vuit mil homes i nens van ser fets presoners aquell dia, mentre que Wojtyła va escapar al Palau de l'Arquebisbe, on va romandre fins que els alemanys van marxar de Cracòvia, la nit del 17 de gener de 1945. Tot seguit, els seminaristes van recuperar l’edifici del Seminari en ruïnes, i van començar a fer-lo habitable.

- 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮 𝘁𝗮𝗺𝗯𝗲́ 𝘃𝗮 𝗮𝗷𝘂𝗱𝗮𝗿 𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗻𝗲𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗳𝘂𝗴𝗶𝗮𝗱𝗮 𝗷𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗱𝗲 𝟭𝟰 𝗮𝗻𝘆𝘀, 𝗮𝗻𝗼𝗺𝗲𝗻𝗮𝗱𝗮 𝐸𝑑𝑖𝑡ℎ 𝑍𝑖𝑒𝑟𝑒𝑟, 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝘃𝗶𝗮 𝗲𝘀𝗰𝗮𝗽𝗮𝘁 𝗱'𝘂𝗻 𝗰𝗮𝗺𝗽 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗲𝗯𝗮𝗹𝗹 𝗻𝗮𝘇𝗶 𝗮 𝗖𝘇𝗲̨𝘀𝘁𝗼𝗰𝗵𝗼𝘄𝗮. 𝗘𝗱𝗶𝘁𝗵 𝘀'𝗵𝗮𝘃𝗶𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗺𝗮𝗶𝗮𝘁 𝗲𝗻 𝘂𝗻𝗮 𝗮𝗻𝗱𝗮𝗻𝗮 𝗳𝗲𝗿𝗿𝗼𝘃𝗶𝗮̀𝗿𝗶𝗮, 𝗽𝗲𝗿 𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗮𝗹 𝗰𝗼𝘀𝗮 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆𝗹𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗮 𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗿 𝗮 𝘂𝗻 𝘁𝗿𝗲𝗻 𝗶 𝗲𝘀 𝘃𝗮 𝗾𝘂𝗲𝗱𝗮𝗿 𝗮𝗺𝗯 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁 𝘁𝗼𝘁 𝗲𝗹 𝘃𝗶𝗮𝘁𝗴𝗲 𝗳𝗶𝗻𝘀 𝗮 𝗖𝗿𝗮𝗰𝗼̀𝘃𝗶𝗮. 𝗘𝗱𝗶𝘁𝗵 𝗮𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮̀ 𝗾𝘂𝗲 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮 𝗹𝗶 𝘀𝗮𝗹𝘃𝗮̀ 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗮𝗾𝘂𝗲𝘀𝘁 𝗱𝗶𝗮. 𝐵'𝑛𝑎𝑖 𝐵'𝑟𝑖𝑡ℎ 𝗶 𝗮𝗹𝘁𝗿𝗲𝘀 𝗮𝘂𝘁𝗼𝗿𝗶𝘁𝗮𝘁𝘀 𝘃𝗮𝗻 𝗱𝗶𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮 𝘃𝗮 𝗮𝗷𝘂𝗱𝗮𝗿 𝗮 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗲𝗴𝗶𝗿 𝗮 𝗺𝗼𝗹𝘁𝘀 𝗮𝗹𝘁𝗿𝗲𝘀 𝗷𝘂𝗲𝘂𝘀 𝗽𝗼𝗹𝗼𝗻𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹𝘀 𝗻𝗮𝘇𝗶𝘀. 𝗗𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁 𝗹'𝗼𝗰𝘂𝗽𝗮𝗰𝗶𝗼́ 𝗻𝗮𝘇𝗶 𝗱𝗲 𝗣𝗼𝗹𝗼̀𝗻𝗶𝗮, 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶́𝗹𝗶𝗮 𝗷𝘂𝗲𝘃𝗮 𝘃𝗮 𝗲𝗻𝘃𝗶𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝘀𝗲𝘂 𝗳𝗶𝗹𝗹, 𝑆𝑡𝑎𝑛𝑙𝑒𝑦 𝐵𝑒𝑟𝑔𝑒𝑟, 𝗽𝗲𝗿𝗾𝘂𝗲̀ 𝗳𝗼𝘀 𝗮𝗺𝗮𝗴𝗮𝘁 𝗽𝗲𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶́𝗹𝗶𝗮 𝗽𝗼𝗹𝗼𝗻𝗲𝘀𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗹. 𝗘𝗹𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝘀 𝗷𝘂𝗲𝘂𝘀 𝗯𝗶𝗼𝗹𝗼̀𝗴𝗶𝗰𝘀 𝗱𝗲 𝗕𝗲𝗿𝗴𝗲𝗿 𝘃𝗮𝗻 𝗺𝗼𝗿𝗶𝗿 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁 𝗹'𝗛𝗼𝗹𝗼𝗰𝗮𝘂𝘀𝘁 𝗶, 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮, 𝗲𝗹𝘀 𝗻𝗼𝘂𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝘁𝗶𝗮𝗻𝘀 𝗱𝗲 𝗕𝗲𝗿𝗴𝗲𝗿 𝘃𝗮𝗻 𝗱𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮𝗿 𝗮 𝘂𝗻 𝗷𝗼𝘃𝗲 𝘀𝗮𝗰𝗲𝗿𝗱𝗼𝘁 𝗽𝗼𝗹𝗼𝗻𝗲̀𝘀 𝗮𝗻𝗼𝗺𝗲𝗻𝗮𝘁 𝗞𝗮𝗿𝗼𝗹 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮, 𝗲𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿 𝗽𝗮𝗽𝗮 𝘀𝗮𝗻𝘁 𝗝𝗼𝗮𝗻 𝗣𝗮𝘂 𝗜𝗜, 𝗾𝘂𝗲 𝗯𝗮𝘁𝗲𝗴𝗲́𝘀 𝗲𝗹 𝗻𝗲𝗻. 𝗘𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿 𝗽𝗮𝗽𝗮 𝗲𝘀 𝘃𝗮 𝗻𝗲𝗴𝗮𝗿, 𝗮𝗳𝗶𝗿𝗺𝗮𝗻𝘁 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝗻𝗲𝗻 𝗵𝗮𝘂𝗿𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗰𝗿𝗶𝗮𝘁 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗳𝗲 𝗷𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗱𝗲𝗹𝘀 𝘀𝗲𝘂𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝘀, 𝗻𝗼 𝗽𝗮𝘀 𝗰𝗼𝗺 𝗮 𝗰𝗮𝘁𝗼̀𝗹𝗶𝗰.

𝗔𝗹 𝘀𝗲𝘁𝗲𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟬𝟯, 𝐸𝑚𝑚𝑎𝑛𝑢𝑒𝑙𝑙𝑒 𝑃𝑎𝑐𝑖𝑓𝑖𝑐𝑖, 𝗰𝗮𝗽 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗼𝗺𝘂𝗻𝗶𝘁𝗮𝘁 𝗷𝘂𝗲𝘃𝗮 𝗱'𝗜𝘁𝗮̀𝗹𝗶𝗮, 𝘃𝗮 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗼𝘀𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗦𝗮𝗻𝘁 𝗝𝗼𝗮𝗻 𝗣𝗮𝘂 𝗜𝗜 𝗿𝗲𝗯𝗲́𝘀 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗱𝗲 “𝘑𝘶𝘴𝘵 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘭𝘦𝘴 𝘕𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘴” 𝗽𝗲𝗿 𝗵𝗮𝘃𝗲𝗿 𝘀𝗮𝗹𝘃𝗮𝘁 𝘂𝗻 𝗻𝗲𝗻 𝗷𝘂𝗲𝘂 𝗱𝗲 𝗱𝗼𝘀 𝗮𝗻𝘆𝘀 𝗱𝗼𝗻𝗮𝗻𝘁-𝗹𝗼, 𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗳𝗮𝗺𝗶́𝗹𝗶𝗮 𝗽𝗼𝗹𝗼𝗻𝗲𝘀𝗮 𝗴𝗲𝗻𝘁𝗶𝗹 𝗽𝗲𝗿𝗾𝘂𝗲̀ 𝗳𝗼𝘀 𝗮𝗺𝗮𝗴𝗮𝘁 𝗲𝗹 𝟭𝟵𝟰𝟮, 𝗾𝘂𝗮𝗻 𝗞𝗮𝗿𝗼𝗹 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆𝗹𝗮 𝗲𝗿𝗮 𝗻𝗼𝗺𝗲́𝘀 𝘂𝗻 𝘀𝗲𝗺𝗶𝗻𝗮𝗿𝗶𝘀𝘁𝗮. 𝗗𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮, 𝗲𝗹𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝘀 𝗮𝗱𝗼𝗽𝘁𝗶𝘂𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝘁𝗶𝗮𝗻𝘀 𝗱'𝗮𝗾𝘂𝗲𝘀𝘁 𝗻𝗲𝗻 𝘃𝗮𝗻 𝗱𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮𝗿 𝗮𝗹 𝗳𝘂𝘁𝘂𝗿 𝗣𝗮𝗽𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗯𝗮𝘁𝗲𝗴𝗲́𝘀 𝗮𝗹 𝗻𝗲𝗻, 𝗶 𝘂𝗻𝗮 𝘃𝗲𝗴𝗮𝗱𝗮 𝗺𝗲́𝘀 𝗲𝘀 𝘃𝗮 𝗻𝗲𝗴𝗮𝗿, 𝗶𝗴𝘂𝗮𝗹 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝘃𝗶𝗮 𝗳𝗲𝘁 𝗮𝗺𝗯 𝗕𝗲𝗿𝗴𝗲𝗿.

𝗗𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮, 𝗞𝗮𝗿𝗼𝗹 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮 𝘃𝗮 𝗳𝗲𝗿 𝘁𝗼𝘁 𝗲𝗹 𝗽𝗼𝘀𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗽𝗲𝗿 𝗮𝘀𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗮𝗿 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗾𝘂𝗲𝘀𝘁 𝗻𝗼𝗶 𝗷𝘂𝗲𝘂 𝗾𝘂𝗲 𝘃𝗮 𝘀𝗮𝗹𝘃𝗮𝗿 𝗮𝗯𝗮𝗻𝗱𝗼𝗻𝗲́𝘀 𝗣𝗼𝗹𝗼̀𝗻𝗶𝗮 𝗽𝗲𝗿 𝘀𝗲𝗿 𝗰𝗿𝗶𝗮𝘁 𝗽𝗲𝗹𝘀 𝘀𝗲𝘂𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗻𝘁𝘀 𝗷𝘂𝗲𝘂𝘀 𝗮𝗹𝘀 𝗘𝘀𝘁𝗮𝘁𝘀 𝗨𝗻𝗶𝘁𝘀. 𝗔 𝗹'𝗮𝗯𝗿𝗶𝗹 𝗱𝗲 𝟮𝟬𝟬𝟱, 𝗽𝗼𝗰 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗿𝗲́𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗼𝗿𝘁 𝗱𝗲 𝘀𝗮𝗻𝘁 𝗝𝗼𝗮𝗻 𝗣𝗮𝘂 𝗜𝗜, 𝗲𝗹 𝗴𝗼𝘃𝗲𝗿𝗻 𝗶𝘀𝗿𝗮𝗲𝗹𝗶𝗮̀ 𝘃𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗮𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗼𝗺𝗶𝘀𝘀𝗶𝗼́ 𝗽𝗲𝗿 𝗵𝗼𝗻𝗿𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝘀𝗲𝘂 𝗹𝗹𝗲𝗴𝗮𝘁. 𝗨𝗻𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗲𝘀 𝗺𝗮𝗻𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗽𝗿𝗼𝗽𝗼𝘀𝗮𝗱𝗲𝘀 𝗱'𝗵𝗼𝗻𝗿𝗮𝗿-𝗹𝗼 𝗲𝗿𝗮 𝗱𝗼𝗻𝗮𝗿-𝗹𝗶 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗮𝗹𝗹𝗮 𝗱𝗲𝗹𝘀 “𝘑𝘶𝘴𝘵𝘰𝘴 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘭𝘦𝘴 𝘕𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘴”. 𝗘𝗻 𝗹'𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺 𝗹𝗹𝗶𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝗪𝗼𝗷𝘁𝘆ł𝗮, "𝘔𝘦𝘮𝘰̀𝘳𝘪𝘢 𝘪 𝘐𝘥𝘦𝘯𝘵𝘪𝘵𝘢𝘵", 𝘃𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗰𝗿𝗶𝘂𝗿𝗲 𝗲𝗹𝘀 𝟭𝟮 𝗮𝗻𝘆𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗿𝗲̀𝗴𝗶𝗺 𝗻𝗮𝘇𝗶 𝗰𝗼𝗺 𝘂𝗻𝗮 "𝗯𝗲𝘀𝘁𝗶𝗮𝗹𝗶𝘁𝗮𝘁", 𝗰𝗶𝘁𝗮𝗻𝘁 𝗱𝗲𝗹 𝘁𝗲𝗼̀𝗹𝗲𝗴 𝗽𝗼𝗹𝗼𝗻𝗲̀𝘀 𝗶 𝗳𝗶𝗹𝗼̀𝘀𝗼𝗳 𝗞𝗼𝗻𝘀𝘁𝗮𝗻𝘁𝘆 𝗠𝗶𝗰𝗵𝗮𝗹𝘀𝗸𝗶.

Després de la guerra, va continuar els seus estudis al seminari principal de Cracòvia, que va ser reobert, i a la Facultat de Teologia de la Universitat Jagellònica, fins a la seva ordenació sacerdotal a Cracòvia l'1 de novembre de 1946. Posteriorment, va ser enviat pel cardenal Sapieha a Roma, on va obtenir el Doctorat en Teologia (1948), amb una tesi sobre el tema de la fe en les obres de sant Joan de la Creu. En aquell moment, durant les seves vacances, exercia el ministeri pastoral entre els emigrants polonesos a França, Bèlgica i Holanda.

El 1948 va tornar a Polònia i va ser coadjutor primer a la parròquia de Niegowić, prop de Cracòvia, i després a la de Sant Florià, a la ciutat. Va ser capellà universitari fins al 1951, quan va reprendre els seus estudis filosòfics i teològics. El 1953 va presentar a la Universitat Catòlica de Lublin una tesi sobre la possibilitat de fundar una ètica cristiana a partir del sistema ètic de Max Scheler. Més tard, es va convertir en professor de teologia moral i ètica al seminari principal de Cracòvia i a la facultat de teologia de Lublin.

El 4 de juliol de 1958, el papa Pius XII el va nomenar bisbe titular d'Ombi i auxiliar de Cracòvia. Va rebre l'ordenació episcopal el 28 de setembre de 1958 a la catedral de Wawel (Cracòvia), de mans de l'arquebisbe Eugeniusz Baziak. El 13 de gener de 1964 va ser nomenat Arquebisbe de Cracòvia per sant Pau VI que el va nomenar Cardenal el 26 de juny de 1967.

Va participar al Concili Vaticà II (1962-65) amb una important contribució en l'elaboració de la constitució "𝘎𝘢𝘶𝘥𝘪𝘶𝘮 𝘦𝘵 𝘴𝘱𝘦𝘴". El cardenal Wojtyła també va participar en les cinc assemblees del sínode dels Bisbes abans del seu pontificat.

Va ser elegit Papa el 16 d’octubre de 1978 i el 22 d’octubre va seguir el solemne inici del seu ministeri com a Pastor Universal de l’Església. Des del començament del seu pontificat, el papa sant Joan Pau II ha realitzat un munt de viatges apostòlics arreu del món –expressió de la preocupació pastoral constant del Successor de Pere per a totes les Esglésies–.

Els seus principals documents inclouen 14 encícliques, 15 exhortacions apostòliques, 11 constitucions apostòliques i 45 cartes apostòliques. També se li atribueixen aquests cinc llibres: "𝘊𝘳𝘦𝘶𝘢𝘯𝘵 𝘦𝘭 𝘭𝘭𝘪𝘯𝘥𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘭’𝘦𝘴𝘱𝘦𝘳𝘢𝘯𝘤̧𝘢" (octubre de 1994); "𝘋𝘰 𝘪 𝘮𝘪𝘴𝘵𝘦𝘳𝘪: 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘤𝘪𝘯𝘲𝘶𝘢𝘯𝘵𝘦𝘯𝘢𝘳𝘪 𝘥𝘦𝘭 𝘮𝘦𝘶 𝘴𝘢𝘤𝘦𝘳𝘥𝘰𝘤𝘪"  (novembre de 1996); "𝘛𝘳𝘪́𝘱𝘵𝘪𝘤 𝘳𝘰𝘮𝘢̀", meditacions en forma de poesia (març del 2003); "𝘈𝘪𝘹𝘦𝘤𝘢'𝘵, 𝘢𝘯𝘦𝘮-𝘩𝘪!" (Maig de 2004) i "𝘔𝘦𝘮𝘰̀𝘳𝘪𝘢 𝘪 𝘪𝘥𝘦𝘯𝘵𝘪𝘵𝘢𝘵" (febrer de 2005).

Com a papa, sant Joan Pau II va celebrar 147 cerimònies de beatificació –en les quals va proclamar un total de 1338 beats– i 51 canonitzacions, per un total de 482 sants. Va tenir 9 consistoris, en els quals va crear 231 cardenals, a més d’un “in pectore”. També va presidir 6 reunions plenàries del Col·legi de Cardenals. Des del 1978 va convocar 15 assemblees del Sínode dels Bisbes.

Cap papa ha conegut tantes persones com sant Joan Pau II: més de 17 milions i 600 mil pelegrins van participar a l’Audiència General de dimecres (més de 1160), sense oblidar la resta d’audiències especials i cerimònies religioses (més de 8 milions de pelegrins només a el curs del Gran Jubileu de l'any 2000), així com els milions de fidels que es van reunir durant les visites pastorals a Itàlia i al món; també hi va haver nombroses figures governamentals rebudes a l'audiència: n'hi ha prou amb recordar les 38 visites oficials i les altres 738 audiències o reunions amb els caps d'Estat, així com les 246 audiències i reunions amb els primers ministres.

El març de 2000, sant Joan Pau II va visitar Yad Vashem, el memorial nacional de l'Holocaust a Israel, i més tard va fer història tocant un dels llocs més sagrats del judaisme, el mur occidental del Temple de Jerusalem, posant una carta a l'interior on demanava perdó per les accions contra els jueus. En part del seu discurs va dir: «𝗔𝘀𝘀𝗲𝗴𝘂𝗿𝗼 𝗮𝗹 𝗽𝗼𝗯𝗹𝗲 𝗷𝘂𝗲𝘂 𝗾𝘂𝗲 𝗹'𝗘𝘀𝗴𝗹𝗲́𝘀𝗶𝗮 𝗖𝗮𝘁𝗼̀𝗹𝗶𝗰𝗮... 𝗲𝘀𝘁𝗮̀ 𝗽𝗿𝗼𝗳𝘂𝗻𝗱𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗶𝘀𝘁𝗶𝗱𝗮 𝗽𝗲𝗿 𝗹'𝗼𝗱𝗶, 𝗲𝗹𝘀 𝗮𝗰𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗲𝗰𝘂𝗰𝗶𝗼́ 𝗶 𝗲𝘅𝗵𝗶𝗯𝗶𝗰𝗶𝗼́ 𝗱𝗲 𝗹'𝗮𝗻𝘁𝗶𝘀𝗲𝗺𝗶𝘁𝗶𝘀𝗺𝗲 𝗱𝗶𝗿𝗶𝗴𝗶𝘁 𝗰𝗼𝗻𝘁𝗿𝗮 𝗲𝗹𝘀 𝗷𝘂𝗲𝘂𝘀 𝗽𝗲𝗹𝘀 𝗰𝗿𝗶𝘀𝘁𝗶𝗮𝗻𝘀 𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗮𝗹𝘀𝗲𝘃𝗼𝗹 𝗺𝗼𝗺𝗲𝗻𝘁 𝗶 𝗲𝗻 𝗾𝘂𝗮𝗹𝘀𝗲𝘃𝗼𝗹 𝗹𝗹𝗼𝗰», va afegir que «𝗻𝗼 𝗵𝗶 𝗵𝗮𝘃𝗶𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮𝘂𝗹𝗲𝘀 𝗽𝗿𝗼𝘂 𝗳𝗼𝗿𝘁𝗲𝘀 𝗽𝗲𝗿 𝗱𝗲𝗽𝗹𝗼𝗿𝗮𝗿 𝗹𝗮 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗶𝗯𝗹𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗴𝗲̀𝗱𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝗹'𝗛𝗼𝗹𝗼𝗰𝗮𝘂𝘀𝘁» El ministre israelià Rabí Michael Melchior, que va acollir la visita del Papa, va dir que estava «molt commogut» pel gest del Papa.

Va morir de causes naturals -sèpsia, malaltia de Parkinson i infart de miocardi- a Roma, al seu allotjament a la Ciutat del Vaticà, a les 21.37 hores del dissabte 2 d'abril de 2005. El solemne funeral a la plaça de Sant Pere i l'enterrament a les grutes del Vaticà van seguir el 8 d'abril.

El papa Benet XVI el va beatificar l'1 de maig de 2011 i, finalment, el papa Francesc, en presència del seu predecessor, va canonitzar sant Joan Pau II el 27 d'abril de 2014. El seu cos descansa en un altar lateral de la basílica de Sant Pere del Vaticà.

Lluís Salas Grau, OFS.


Trobada fraterna del juny de 2026.

 


TROBADA FRATERNA DEL JUNY DE 2026. 

Lluís Salas Grau, OFS.


El dissabte 28 de juny, la Fraternitat de l'Orde Franciscà Seglar de Granollers va celebrar la seva trobada fraterna mensual en un ambient de pregària, formació, germanor i acció de gràcies.

La jornada es va iniciar amb una pregària del papa Lleó XIV adreçada a sant Francesc d'Assís, preparada amb motiu de l'Any Jubilar Franciscà i dirigida pel nostre assistent espiritual, fra Ángel Mariano. Aquest moment va ajudar tots els germans a començar la trobada posant la mirada en Crist, seguint l'exemple del Pobrissó d'Assís.

La sessió de formació, coordinada pel germà Fernando Llanillo, es va desenvolupar en petits grups, formats de manera aleatòria, per compartir les reflexions sobre el llibre “Francisco de Asís, peregrino hacia la luz”, que ha estat el fil conductor de la formació durant aquest curs. Les aportacions de cada grup van enriquir el diàleg fratern i van posar de manifest la riquesa de caminar junts en l'esperit de Sant Francesc.

Posteriorment es va aprovar l'acta de la reunió anterior i la vice-ministra, Alexandra, va informar sobre els principals assumptes de la vida de la Fraternitat. Entre aquests, la continuació de la formació sobre els sants franciscans, la valoració del curs que finalitza i la preparació del nou curs 2026-2027, tant pel que fa als continguts formatius com a les activitats fraternes.

Després tots els germans vam participar en l'Eucaristia parroquial, preparada per la comissió de Litúrgia de la Fraternitat, i més tard vam compartir el tradicional dinar fratern amb els frares de la comunitat, un espai privilegiat de convivència i fraternitat.

Abans d'acomiadar-nos, Alexandra va convidar tota la Fraternitat a unir-se a la celebració de les seves noces de plata matrimonials amb el seu espòs, Fernando.

Aquesta celebració va tenir lloc el dissabte 4 de juliol al Convent dels Franciscans Conventuals de Granollers. Els germans de la Fraternitat, juntament amb Josep i Adelaida, de la Fraternitat de Lleida, vam participar en l'Eucaristia celebrada a la capella dels Màrtirs i presidida per fra Ángel Mariano, a la que també van assistir les filles i d'altres familiars del matrimoni. En un clima de joia i d'acció de gràcies, vam donar gràcies al Senyor pels vint-i-cinc anys de matrimoni de Fernando i Alexandra, testimoni fidel de l'amor cristià viscut en família i al servei de la Fraternitat.

La celebració va concloure amb un brindis compartit al saló del convent, tot agraint a Déu els dons rebuts i encomanant-li el camí de la Fraternitat, amb el desig de retrobar-nos novament el darrer diumenge de juliol, si Déu vol.

Trobada fraterna de l'abril de 2026.

 


TROBADA FRATERNA DE L'ABRIL DEL 2026. 

Les Admonicions de Sant Francesc.

Lluís Salas Grau, OFS.

El passat 12 d’abril, la Fraternitat de l’Orde Franciscà Seglar de Granollers, vam celebrar la nostra Trobada Mensual en una jornada marcada per la pregària, la formació i l’esperit de comunió fraterna, en sintonia amb el camí de l’Església i la família franciscana.

La trobada s’inicià a les 10.00 hores amb la benvinguda del nostre assistent, fra Ángel Mariano. que saludà els germans i germanes assistents. Tot seguit, el germà de formació Fernando Llanillo va dirigir la pregària a l'Esperit Sant, i l'acte va concloure amb la benedicció impartida per fra Àngel.

A continuació, en Francisco Javier Conejo, el nostre ministre, ens va presentar i donar la benvinguda al matrimoni format per la Iolanda, de Polònia, i en Joan, de Catalunya, que avui ens acompanyen per primera vegada i estan interessats a conèixer més Sant Francesc i els Franciscans Seglars.

Seguidament, ens presentà la ponent, sor María Ángeles Gómez-Limón, de Sanlúcar la Mayor, franciscana missionera de la Mare del Diví Pastor. És llicenciada en Història per la Universitat de Lleó i va cursar els estudis de Teologia a la Universitat Pontifícia de Comillas, on va obtenir la llicenciatura en Teologia Espiritual. Actualment orienta la Formació Permanent de les germanes de la seva congregació, col·labora en la formació d'agents de pastoral i acompanya grups cristians de joves i adults. Forma part del govern de la seva congregació com a consellera de la Ministra General.

Ella és autora dels llibres “Ser María. Dimensión mariana de la espiritualidad franciscana”, “Bienaventuranzas franciscanas, sabiduría evangélica de las Admoniciones”  i “Francisco de Asís: el signo de un hermano”.

La seva conferència tractà de les Admonicions de Sant Francesc i, entre altres aspectes, destacà que:

· Tot i que Sant Francesc era un home sense una gran formació cultural, encara avui es conserven els seus escrits. La recopilació dels seus textos es va publicar durant el segle XX.

· Sant Francesc era seglar, tot i que existeix un testimoni indirecte que indica que fou ordenat diaca. Entre els seus avisos espirituals hi ha el de la «veritable alegria», i les Admonicions, que són exhortacions.

· Les Admonicions consten de vint-i-vuit textos molt breus que neixen de reflexions profundes i belles. No només recullen paraules de Sant Francesc, sinó que també reflecteixen el seu ensenyament adreçat als servents de Déu, especialment als germans que viuen en comunitat, però també als cristians del segle XIII, època en què va florir amb força la vocació dels laics.

· Les Admonicions recullen al·locucions seves transcrites pels germans.

· La vida ascètic-espiritual implica una decisió personal sobre la manera de viure la pròpia vocació, tenint present que la llibertat humana està condicionada.

· Ningú no va mostrar inicialment a Sant Francesc quin havia de ser el seu camí, perquè a l'Església encara no existia aquella forma de vida, fins que s'hi va unir el germà Bernat.

· En una de les Admonicions es diu que el servent de Déu coneix que té l'Esperit del Senyor quan, si Déu obra algun bé per mitjà seu, no s'enorgulleix, sinó que es considera més petit i més humil que tots els altres.

· En el franciscanisme no es pot ser menor sense ser germà, ni es pot ser germà sense ser menor. «Jo soc el que soc davant de Déu, i no res més»: fill estimat, criatura fràgil.

· Per a Sant Francesc, tot bé prové de Déu.

· Sovint convertim qualsevol habilitat o qualitat en un àmbit de poder.



Després d’un breu col·loqui entre els assistents, ens vam dirigir a l’església per participar en l’Eucaristia de les 12.30 hores, celebrada amb la comunitat parroquial i preparada per la comissió de litúrgia.

En finalitzar, davant el Santíssim a la capella dels Màrtirs, on vam resar la pregària “Victòria i Misericòrdia”.

La jornada va continuar amb el dinar fratern al saló del convent, juntament amb els frares, un signe senzill però profund de la comunió viscuda al llarg del dia.

Enllestit el dinar, la germana Manuela ens va llegir les actes de febrer i març i, el nostre ministre ens va donar varis avisos, entre d’altres que el llibre obsequiat per sor María Ángeles, “Bienaventuranzas franciscanas, sabiduría evangélica de las Admoniciones”, ha quedat dipositat a la biblioteca

Els germans i germanes ens vam acomiadar fins a la propera trobada mensual, amb el desig de continuar caminant junts en l’esperit de l’Evangeli, si Déu vol.